En distintos puntos de América Latina, los incendios forestales vuelven a ocupar el centro de la agenda. El fuego avanza sobre bosques y territorios habitados, dejando afectaciones que persisten mucho después de que las llamas se apagan.
El fuego reduce a cenizas biomas enteros y, con ellos, se pierden servicios ecosistémicos tan vitales como el aprovisionamiento de agua, la regulación térmica, la captura de carbono, etc.
También, las partículas resultantes de la vegetación quemada y la exposición a altas temperaturas cobran factura en la salud no solo de los brigadistas o las comunidades cercanas al incendio, estas partículas pueden ser transportadas por acción de los vientos a kilómetros de distancia afectando la salud respiratoria, cardiovascular, digestiva y mental de miles de personas.
Que muchos incendios tengan un origen humano no contradice el rol del cambio climático. El calentamiento global no “enciende” los incendios, pero sí actúa como un multiplicador del daño: crea condiciones más secas, calurosas y prolongadas que hacen que cualquier chispa —ya sea por rayos, quemas agropecuarias o negligencia— tenga muchas más probabilidades de convertirse en un incendio forestal de gran magnitud.
Además, las modificaciones de las condiciones de la atmósfera son producto de la quema de combustibles fósiles: petróleo, gas y carbón. Este es el consenso al que arribaron científicos de todo el mundo, agrupados en el IPCC.
En medio de la urgencia, una pregunta atraviesa la cobertura periodística: ¿qué relación tienen estos incendios con el cambio climático? Entender —y explicar— ese vínculo es clave para no caer en miradas simplificadas o engañosas.
Una guía para cubrir los incendios
Desde Periodistas por el Planeta (PxP) compartimos esta guía para entender y explicar la relación entre los incendios forestales y la crisis climática, pensada como una herramienta práctica para periodistas y comunicadores.
El material:
- Explica qué dicen el IPCC y los estudios de atribución climática sobre los incendios.
- Aporta claves para vincular eventos extremos con el cambio climático sin errores conceptuales.
- Incorpora el contexto latinoamericano, incluyendo el rol del cambio de uso del suelo, la desigualdad y las comunidades afectadas.
- Ofrece preguntas, mitos frecuentes y fuentes expertas para enriquecer la cobertura.
El cambio climático no “enciende” los incendios, pero sí crea las condiciones para que cualquier chispa se convierta en un fuego más intenso, extenso y difícil de controlar. Incorporar ese contexto permite una cobertura más rigurosa, completa y útil para las audiencias.


